5 ago. 2012

La tiranía de la democracia moderna

La última cinta de Sacha Baron Cohen, ‘El Dictador’, traspasa los límites de lo obsceno, lo vulgar y lo chabacano, un poco más de lo mismo a lo que nos tiene acostumbrados el actor británico en títulos como Borat o Bruno. Una fórmula que horroriza a los que se ofenden con facilidad y arranca la carcajada de los que se dejan llevar por la comedia negra hasta los límites más bajos del género humano.


La cruda realidad de las dictaduras modernas a base de petróleo, egoísmo e incultura, es la trama que encierra la película. El argumento arranca con Aladeen, líder supremo del estado totalitario de Wadiya en el norte de África. El tirano ha sido sancionado en varias ocasiones por la Organización de las Naciones Unidas, pero su odio a la política occidental le lleva a renunciar incondicionalmente a la democracia. Cuando su tío y principal apoyo le traiciona y viaja a Estados Unidos para entablar relaciones con la ONU, a Aladeen no le quedará otro remedio que vivir en Nueva York durante unos días. ¿Cambiará su opinión sobre Occidente?

En total, algo menos de 90 minutos que rozan lo hilarante con la ironía más cruda que se ha presentado en la gran pantalla durante los últimos años. Quizás el humor negro de Larry Charles sea la vía de escape perfecta para reírse de la vida y de lo políticamente correcto a lo que nos tienen acostumbrados hoy día. Más allá de lo absurdo, ‘El Dictador’ consigue reírse de los políticos (de los “buenos” y de los malos), de la guerra y hasta del propio sistema capitalista. En una sociedad donde todo se puede comprar y vender, hasta la inocencia, ¿qué significa democracia? Quizás sea este el punto reflexivo del filme. Entre chistes, el mensaje de una democracia disfrazada llega de manera más profunda al espectador al presentarlo desde la perspectiva del ridículo más absoluto.

‘El dictador’ es, en definitiva, un canto a la libertad que consigue mantener la atención del espectador y embaucarlo a través de una entretenida caricatura grotescamente deformada de la realidad. No apta para todos los públicos, solo para los que estén dispuestos a dejar los prejuicios a un lado y a reírse hasta de sí mismos.

4 comentarios:

  1. No tenía pensado ver esta película, pero una vez leída esta entrada no dudaré en hacerlo. Gran post.

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  2. Gracias por la recomendación, no dudare en verla.

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  3. Demasiado formal la crítica, muy hipster.Hay mucha descripción pero poca valoración personal. Es como leer la critica de un periódico, aunque siendo periodista supongo que es lo que buscaras.

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  4. Buena recomendación y buena película, a la altura de Borat. No como la pesimá de Bruno XD.

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